La única salida posible

final breaking bad 4

Pues si, esto es otro post sobre el final de Breaking Bad… lo siento, no he podido resistirme. Conste, en mi defensa, que yo al menos llevo tiempo hablando de la serie; por ejemplo aquí. Digo esto porque tengo, desde el domingo, la sensación de que esta avalancha final de devotos de la serie ha sido un poco forzada, que una legión de periodistas, en particular, y culturetas, en general, se han debido pegar 2 semanas sin pestañear para tragarse las 5 temporadas antes del cierre y poder estar así à la mode.

Yo pensaba dejar pasar el tema regocijándome en el dolor de saber que nunca más disfrutaré de las aventuras de Walter White y cia. Como las rupturas sentimentales, los finales de tus series favoritas son momentos de recogimiento y llanto callado. Ya llegará la fase de levantar la cabeza y salir a emborracharte con los amigos comentando hasta los más sucios detalles de la historia… pero los primeros días son sólo para ti y tus sentimientos hacia ella (la serie y la ex, en ambos casos vale).

Quizá mi luto haya pasado más rápido de lo que creía. El caso es que esta mañana, leyendo el estupendo análisis de Carlos López sobre uno de los últimos capítulos de la temporada, he comprendido que si que debía escribir algo. Quizá sea una mera gota en el océano de tinta que ha corrido esta semana sobre la maravillosa criatura de Vince Gilligan; pero es la mía… espero que a alguien le resulte inspiradora.

Coincido plenamente con Carlos en que el episodio clave de la series finale es el antepenúltimo: “Ozimandias”. De hecho, en mi opinión, éste es el verdadero clímax la trama. Aquí se resuelven definitivamente todos los conflictos del protagonista y su relación con el resto de los personajes. Los dos últimos capítulos suponen un bello epílogo con el que los guionistas se regocijan en su habitual preciosismo conceptual y narrativo, pero en ellos no hay margen alguno para la sorpresa, el giro o lo inesperado. Sencillamente sucede lo que tiene que suceder, lo único que después de estos años tendría sentido para los seguidores de la serie.

A partir de aquí entramos en detalle y viene los spoilers.

La clave del desenlace de la serie.

La clave del desenlace de la serie.

Con la muerte de Hank a manos de los mercenarios nazis queda eliminada toda posibilidad de que Heisenberg pague por sus crímenes, al menos en el sentido legal del asunto. Sin embargo, Hank va a lograr en la muerte lo que no consiguió en vida: su asesinato será el hecho definitivo que separará a Walter de todos sus seres queridos. Skyler al fin reacciona y planta cara a su marido, Flint (ya al corriente de todo) toma partido por su madre…  la muerte de su cuñado supone para el señor White su gran fracaso personal. No sólo se topa con unos tipos que desoyen sus órdenes (él quiere que Hank viva) y le roban, sino que esto provoca que su familia se aparte de él para siempre. El supuesto motivo por el que se convirtió en Heisenberg e hizo las cosas que hizo deja de tener sustancia… ya no hay excusas que valgan. Las primeras reacciones de Walter son desde la bilis, y se ceba una vez más con el pobre Jesse (¡durísimo el momento de su despedida en el desierto!) pero en cuanto se para a pensar, comprende que todo el pescado está vendido.

Imagino a los guionistas discutiendo las posibilidades en torno a la última traca, al arreón final  de Walter, un personaje movido esencialmente por el orgullo. Los veo tratando de sacarse un golpe de efecto por parte de Skyler, Jesse o Flint hacia el protagonista… pero creo que rápidamente descartarían casi todas las opciones más originales y bizarras porque carecían de sentido interno en la historia. Para unos creadores obsesionados con la sutileza y tan defensores del subtexto temático en su historia, no sería posible traicionar a los personajes con un final by the face con tal de lograr un gran “chim pum” de despedida.

El final de este episodio ya muestra a Walter haciendo lo que tiene que hacer: devuelve a Holly a su hogar, exculpa a Skyler ante la policía y anuncia que tiene algo pendiente. Para el protagonista no es concebible dar su brazo a torcer ante sus enemigos, así que comienza a preparar su lenta venganza (porque aunque sean 2 episodios, en la serie pasan meses). Por la parte personal, el hecho de que su familia no quiera saber de él no le impide proporcionarles un futuro estable… en ello lleva desde el primer capítulo, sin necesidad alguna de aprobación. La solución de Grey Matter y como nos la construyen es simplemente maravillosa (otro círculo recorrido, otro cabo atado por el camino. Una vez no quiso su ayuda y ahora les obliga a ayudarle).

Marido y mujer cara a cara por última vez.

Marido y mujer cara a cara por última vez.

Quizá la mayor concesión a la sorpresa sea el hecho de que Walter se confiese ante Skyler. “Todo lo hice por mi”, reconoce al fin. Esto, que va en contra de un personaje que ha negado la evidencia cientos de veces a su esposa y es incapaz de aceptarse a si mismo ante ella, no es sino la muestra definitiva de que Jekill y Hyde han llegado a un acuerdo, a un punto de entendimiento… al fin y al cabo, la pobre Skyler se merecía ese momento y Walter adquiere una nueva dimensión como persona verbalizando su demonio (sólo una temporada antes, esa conversación le costó la vida a Mike).

Más allá de las peripecias de la venganza, ejecutada con la elegancia habitual a la que nos tiene acostumbrados (y siguen cerrando círculo: la ricina, asegurar que no haya más meta azul, etc.), el otro punto pendiente era el encuentro final con Jesse. Y de nuevo sucede lo único concebible: Walter salva a Jesse, como lo ha salvado cientos de veces antes. Jesse es un personaje perdido, cada vez que ha estado sólo ha caído a los infiernos y, por mucho que le odie, es Walter quien aparece siempre para sacarle del hoyo. No es casual que tras todo lo pasado entre ellos, le siga llamando Señor White… Naturalmente esto no quita que Walter sea un auténtico cerdo inmisericorde con Jesse. Precisamente por eso, a continuación hace la única otra cosa que podía hacer: tratar de manipularle por enésima vez (en este caso para que le mate). Jesse obtiene su pequeño triunfo negándose… pero es que otra cosa hubiera resultado inconcebible, ya que hace temporada y media que dejó de hacerle caso a pies juntillas y tampoco ha tenido nunca lo que hay que tener para acabar con él por si mismo.

all the bad things must come to and end.

all the bad things must come to an end.

Y así llegamos al final. Un final que, más allá de los detalles concretos de la trama, estaba escrito desde hace mucho tiempo; y ello gracias al buen hacer de los guionistas, que cuando crearon los personajes y diseñaron sus conflictos y los temas sobre los que trataría la serie, lo hicieron tan bien que la lógica dictaba que ésta, era la única salida posible.

Hasta que nos leamos.

Anuncios

4 comentarios el “La única salida posible

  1. Adán dice:

    Increíblemente bien hilado, lectura recomendada por mi madre, así que no podía evitarlo. He sentido en unos minutos la misma sensación recordando la serie, esa magia creada en la mezcla de los transcendental y los instintos más humanos y sucios, con un final placentero e inmediatamente melancólico.

    Gracias

  2. […] que a un bien intencionado docente… ¡Spoiler también! Yo mismo lo he hecho aquí, aquí o aquí y confieso que por las noches no logro conciliar el sueño acosado por la gravedad de mis […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s